Dos características de las personas que viven un tiempo en Buenos Aires, son la exageración y la fidelidad para con lo que se dice. No importa si es la estupidez más increíble, se la defiende con seriedad hasta el absurdo.
Rodolfo Sciammarella y Carlos Petit lo demuestran en los versos del vals que copio abajo
Yo soy parte de mi pueblo y le debo lo que soy;
hablo con su mismo verbo y canto con su misma voz[…]
[…] Cien barrios porteños, cien barrios de amor,
cien barrios metidos en mi corazón.
Tenían un catastro propio? Vivían la ciudad de otra manera? O eran devotos de las dos características? Cualquiera sea el caso (yo me inclino por la última), lo cierto es que gracias a estos versos es que se repite hasta el hartazgo la historieta de los cien barrios porteños.
Los cien Barrios en realidad son 48. Los dos últimos en alcanzar esa condición fueron: Puerto Madero en 1996 (muy a pesar de un amigo…) y la República separatista de Parque Chas, que luego de mucho batallar alcanzó el status de estado beligerante y ya en 2005 logró independizarse de Agronomía para convertirse en un barrio autónomo (¿?).
Rodolfo Sciammarella y Carlos Petit lo demuestran en los versos del vals que copio abajo
Yo soy parte de mi pueblo y le debo lo que soy;
hablo con su mismo verbo y canto con su misma voz[…]
[…] Cien barrios porteños, cien barrios de amor,
cien barrios metidos en mi corazón.
Tenían un catastro propio? Vivían la ciudad de otra manera? O eran devotos de las dos características? Cualquiera sea el caso (yo me inclino por la última), lo cierto es que gracias a estos versos es que se repite hasta el hartazgo la historieta de los cien barrios porteños.
Los cien Barrios en realidad son 48. Los dos últimos en alcanzar esa condición fueron: Puerto Madero en 1996 (muy a pesar de un amigo…) y la República separatista de Parque Chas, que luego de mucho batallar alcanzó el status de estado beligerante y ya en 2005 logró independizarse de Agronomía para convertirse en un barrio autónomo (¿?).









