sábado, 29 de marzo de 2008

Sísifo en la Plaza de Mayo

La Odisea cuenta que Sísifo fue condenado perpetuamente a empujar una piedra enorme cuesta arriba en una montaña pero al alcanzar la cima; la piedra rodaba siempre hacia abajo. Sísifo tenía que empezar desde el principio.

En los días posteriores a algunas protestas, cuando los monumentos y edificios de la Plaza de Mayo y alrededores se pintan de graffitis, la zona se puebla de sísifos urbanos y uniformados de azul cobalto, que comienzan a despintar con prolijidad lo que los manifestantes harán de nuevo al día siguiente. Con suerte, una semana después. Más pesado que los tachos de pintura blanca y las brochas que acarrean para borrar figuradamente las huellas del devenir del país, será la certeza de que el esfuerzo es – ahora sí literalmente - inútil.

Imagino que en Estados Unidos estos trabajadores harían una demanda al Estado, a la empresa de limpieza o a quien sea y pedirían una indemnización por perjuicio moral. Acá estamos (demasiado) acostumbrados a los daños.





Las pintadas en la Pirámide de Mayo tras las manifestaciones por la contienda entre el gobierno y el campo.

4 comentarios:

Colores dijo...

será la Pirámide de Mayo la superficie con mayor manos de pintura en toda la Argentina? Yo creo que si.

Debería existir una cámara fija que le saque una foto todos los días para registrar quizás la más efímera y fugaz de muestra de arte plástico contestatario.

Juan Ignacio Aversa dijo...

Tina?
saludos!
un gusto conocerte el sabado..ese que llego a domingo y nos terminó tan cansados jaja
Juan

Flor del Irupé dijo...

No soy Tina, Juan. Soy Flor del Irupé.

manulandia... dijo...

colores... lo de la cámara me gustó... pero sabés qué otro lugar se cae en pintura? La Catedral... los tipos hasta tienen medida la altura de los "sres. graffiteros"... fijate que tiene dos colores...
Yo pinté graffitis... y recuerdo la vez que escribí sobre una pared cuasi (había otros) blanca... es el día de hoy que pienso en comprar un tarro de pintura, dejarla sobre la puerta, tocar timbre e irme corriendo...